martes, 12 de febrero de 2008

SOY INSUFICIENTE

Me aplazé!!. Las etapas, en algún momento, nos aplaza un poco, nos deja de lado al instinto de "sentirnos parte de alguien" para lanzarnos al placer delicioso de querernos a nosotros mismos, en nuestra soledad, en nuestros defectos, en nuestros deseos. Los amigos nos tocan, nos insultan y nos abrazan... y la vida empieza a ser una aventura inolvidable de recuerdos.

Pagamos nuestro ticket en la entrada, y nos sumergimos en la nebulosa odisea de la "aprobación de la otra persona" para que seamos felices... y nos perdemos en la necesidad de tocar su carne, saborear la ausencia del aire en los pulmones y dejar que las pieles se froten bruscamente al compás de los latidos excesivos y discontinuos. Los días monocromáticos, las horas eternas y los segundos que marcan ritmicamente como golpes insoportables del reloj digital en tu cabeza... esperando que llegue el fin de semana y disfrutar del dióxido de carbono más adictivo que sale de sus labios tibios, rojos y húmedos. Tus retinas delatan la culpa de entregarte sin permiso, desnudo y caliente te expones a tus propios placeres y debilidades... dejando que el cuerpo se suelte al descontrol instintivo... Degustar la dulce y enigmática media naranja... saborearla... y quitar hasta el último néctar de paz y emoción... El acercamiento infinito, los días de extraños sentimientos encontrados y meses que tienen un día especial para estejar con inolvidables frases de eternos amaneceres...

... y después se deslizan los nuevos ciclos... los mensajes de texto que nunca enviaste... el desorden emocional en la montaña rusa de "quien tiene la razón"... el juicio oral y público en los eventos sociales... y la lucha interminable del ego herido...

... la detallada belleza en el ciclo ordinario del contraste y la aventura de pasar las barreras juntos... insistentes procesos que paralizan tu vida y estancan los océanos infinitos de posibilidades... el tiempo perdido se vuelve tu vocabulario preferido del día y la "duda" que siempre se vuelve sofocante, muy sofocante... con el paso de las responsabilidades diurnas laborales...

... y después todos volvemos... seres condenados casados con la felicidad eterna y luego de varios años divorciándose de sus esperanzas y de sus miedos... volviendo a ver la vida con los ojos cansados de vertigos pasionales y ausencias de cariño...

... con la sinceridad del "agua bajo el puente"... volvemos de esa montaña de subidas y bajadas... y ahi están los descuidados amigos más cercanos... ellos, con sus defectos y virtudes, forman el "para siempre" de nuestras naranjas...

me subí en varias montañas... y hoy me aplazé!!... creo que soy insuficiente...