miércoles, 30 de enero de 2008

EL REFLEJO

Reflejo... imagen cruel de mí... inerte fuí...
yo sin piel... te veo en mi dolor...
silencios... que no soy yo...

sábado, 19 de enero de 2008

EXQUISITO BEAT REPETITIVO


Profundos y exquisitos beats repetitivos, la nitidez aguda de las luces de colores, el alcohol refrescante y delirante, el sudor perfumado y los cuerpos que se deslizan en una perfecta frecuencia sofisticada... cada historia que envuelve la mirada distante, el deseo insoportable de conocer la verdad oculta en la tímida personalidad del tercero en singular, el ritual carnal que seduce al límite moral de los paradigmas mentales... todos adictos al juego perverso del ego elástico y el miedo sincero de quedarnos solos en el medio del vacío oscuro de la madrugada solitaria y alcoholizada...

Nos reímos de nuestros propios consejos, nos reímos de nuestras propias debilidades, nos reímos del irónico y estratégico camino del destino, nos reímos del poco tacto, nos reímos de las peladas ajenas, nos reímos del estilo musical, nos reímos del sueño que nos impulsa seguir adelante y nos reímos de la increible experiencia de sentir como deformamos la realidad emotiva en sincronía exacta con el alcohol que explota en nuestro cerebro...

Gritamos eufóricos la frase del coro "disco", el climax cargado de la desesperada necesidad de que alguien nos escuche, que nos conozca, que nos ayude, que nos comprenda... que el catarquico beat grave explote el pecho indefenso y libre de ataduras... que el beat agudo expulse los malos recuerdos pesados y que el beat repetitivo nos llene de energía el alma... saltando hasta que las luces nos eleve... que nos llene de adrenalina el alma...

Una historia que contar... unos segundos antes de caer en el insaciable deseo de tocar fondo... una historia que deleitar con los miles de sabores agridulces... un último respiro antes de explorar el infinito océano de posibilidades... y una historia que comienza hoy... ahora mismo...

Tan sincero, tan distante y tan preciso... me seduce el brillo minucioso con lujo de detalles y el silencio de la lectura anónima... una sobredosis de vida espontánea y la insoportable frecuencia exquisita que me rodea...